
El impasse —pensado como una resistencia transferencial y, las más de las veces, contratransferencial— es un momento crucial dentro del análisis. Nos preguntamos de qué manera podríamos derribar ese muro de negación e inhibición, donde no encontramos respuestas para salir de tal nudo, de ese conflicto en sesión. Ante tal estancamiento quisiera recuperar la técnica de interpretación de sueños como salvavidas: para salir a flote, salir de tal pantano al que nos envía el impasse.
Cada vez que nuestros cuerpos nos indican que necesitan descansar, nos dirigimos a dormir y, dentro de tal dormir, emprendemos un viaje desconocido en un mundo onírico de múltiples significados ocultos. Los sueños, algunos extraños, inimaginables, desconcertantes: imágenes que van nadando, sumergiéndose, habitando dentro de nuestras mentes, siendo un lugar negro, lleno de misterios y de preguntas por haber. Dentro de los sueños y la aleatoriedad de ellos, se esconde un mundo de significados que constituyen un lenguaje simbólico a través del cual nos permite hacer escucha de lo que el inconsciente intenta liberar.
Para Freud, “el sueño posee realmente un significado y que es posible un procedimiento científico para interpretarlo” (1900, p.122) y tal interpretación de sueños permite poder conocer las representaciones involuntarias que se crean en el dormir y se convierten en imágenes visuales a causa de la conexión entre las imágenes desde lo consciente y el deseo que está reprimido. Los sueños son involuntarios, nunca tendremos certeza de cuándo y cómo aparecerán, pero, si les hacemos escucha de lo qué intentan decir, es importante el compromiso de dejarlo emerger por muy reprimido que se encuentren.
“Con ello se hace de las representaciones «involuntarias» representaciones «voluntarias»” (Freud, 1900, p.124)
La interpretación de sueños puede provocar cierto temor por ser expuestos los deseos más ocultos. Deseos que, inconscientemente van apareciendo en la interpretación íntima de la vida psíquica. Se trata de soltar, no tener algún tipo de filtro en el relato, que todo surja libre, asociar libremente y que cada palabra simbólica permite escuchar ese deseo, ese significante reprimido. Un ejemplo relevante para el tema presentado es el autoanálisis del sueño que Freud relató, tal sueño donde aparece su paciente Irma y, en su propio análisis, va realizando ciertas interpretaciones y encontrando significantes que lo van llevando a distintos escenarios, personas, sentimientos incluídos en ellos, algunos de enamoramiento o bien de cuestionamientos. Qué intrigante es el sueño y la capacidad que tiene para que nosotros podamos encontrar el historial del inconsciente y lo que ha absorbido durante el paso de la vida de uno. El poder relacionar cada frase o ambiente que se crea dentro de un sueño y que desde la propia asociación libre nos permite reconocer o interpretar qué nos trata de comunicar nuestro inconsciente y qué cosas hemos callado, que incluso hemos dejado omitido, en el olvido que, en el hoy, nos está indicando querer salir o bien, ser visto, ser escuchado.
Retomo lo último escrito: ¿qué hemos escondido dentro de ese mundo nebuloso? ¿Qué repercute de ahí? Ciertas preguntas vienen a mi mente al recordar a un paciente. Lo nombraré Mark. Mark, en algunas sesiones venía mencionando ciertos sueños que lo tenían perturbado y no entendía porque eran recurrentes y tenían cierta similitud. Esta oportunidad fue una puerta semi abierta que debía ser abierta por completo. En la siguiente sesión, Mark trae consigo tal sueño escrito. El sueño que traía era el siguiente:
“Es un día nublado, casi oscuro como si ya va a caer la noche pero es como una escena de película de terror. Camino por una vereda oscura y al frente hay otra vereda, ahí llegan los rayos de sol, como si esa parte es la única que puede llegar el calor y color. Sigo caminando por la vereda gris y de pronto encuentro una bolsa negra en medio del camino, es grande y se ve con polvo, como que te hace estornudar cada vez que te acercabas más. Decido abrir la bolsa por curiosidad y adentro hay dinero, mucho dinero. Me emociono al ver tanta plata que me llevo la bolsa, me la quedo para mí. Doblo a otra calle, parece que estoy caminando hacia un negocio, sigo caminando y llego ahí y le pido varias cosas para comer y llevar a la casa, también un helado a mi hijo. Cuando voy a pagar, la vendedora me dice que la plata es falsa y que no podía comprar cosas con plata falsificada. Siento mucha vergüenza y le pido disculpas, también me río de nervioso y me voy del negocio. Me siento tonto, me siento estafado. Al salir, me voy triste y con miedo a la casa.”
Para Mark, este sueño repercute con las emociones que sintió al momento de ser amenazado por ciertos prestadores: si no devolvía el doble del dinero que había pedido prestado iban a hacerle daño a su familia. En el momento que se trabaja y se interpreta su sueño, Mark empezó a asociar que todo este tiempo ha sentido miedo y vergüenza por este suceso. Al traer el sueño a sesión aparecen ciertas preguntas:
Analista: “¿Que hay en esa vereda donde llegan los rayos de sol, donde hay calor y color?”
Mark: “Al frente, vi en un pasaje a mi mamá, allá está su casa. Es bonita su casa, siempre con colores que iluminan. Recuerdo que cuando agarré la bolsa, más iluminaba esa vereda.”
Analista: “¿Más iluminaba?”
Mark: “Sí, mucha luz”
Analista: “¿Puedes asociar con esa iluminación?”
Mark: “Pienso que si le hubiese pedido ayuda hace mucho tiempo atrás a mi mamá o a mi familia, tal vez no hubiera vivido con tanto miedo y vergüenza. Cuando se enteraron de los préstamos que tomé y la estafa que viví, ellos me dieron la mano, el hombro, el cuerpo entero. Volví a ver un rayo de sol. Me arrepiento de haberme quedado callado.”
Las resistencias que podemos ir encontrando en las interpretaciones de los sueños, tal vez, no serán directamente del propio sueño, podrán venir desde la cadena de significantes que se trae a oprimir tales emociones, emociones que son más fáciles de ocultar para evitar lo que el neurótico no podría soportar en algunas oportunidades como la vergüenza, el miedo a, el ser condenado, señalado. Y por ello, muchas veces desde un tratamiento psicoterapéutico nos podemos sentir limitados, estancados y perdidos, pero, es la emergencia de una formación de lo inconsciente como son los sueños, nos pueden orientar, nos permiten retomar el caso y salir de ese impasse.
Quisiera señalar por último, que la técnica de interpretación de sueños dentro del psicoanálisis es una perfecta oportunidad para aprender, leer y escuchar la voz escondida del inconsciente y cómo es que a través de los sueños nos permite conectarnos con esos significantes dentro de un mundo enterrado que pide a voces ser escuchado, ser sacado de ese impasse, un pantano que comprime, una condena que el consciente entrega al inconsciente, inconscientemente.
Villa Arpe, V. (2025, enero 11). Más allá de la censura: el sueño como vía para acceder a lo reprimido y abordar el impasse. No sin angustia, no sin impasses: Encuentro de prácticas y pasantías. La Cafebreria, Santiago de Chile.